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Aquí empieza todo

A veces la vida te da sopresas. Algunas son grandes sorpresas, agradables o desagradables, que lo cambian todo. Otras, en cambio, son pequeñas. Detallitos insignificantes que de repente hacen que algo se mueva dentro de ti sin darte ni cuenta.

Eso es lo que me pasó no hace mucho estando en casa sin hacer nada, cuando alguien muy especial de repente dijo “¿dibujamos algo?“. Hacía mucho que había perdido la cuenta del tiempo que llevaba sin coger un simple bolígrafo.

Por supuesto, le dije que sí, cogí un boli que tenía a mano y nos pusimos manos a la obra, cada uno a dibujar lo que nos vino en gana.

Yo cogí una revista del National Geographic, de esas que coleccionaba antes, y me puse a dibujar la imagen que más me llamó la atención; un chimpancé. El dibujo, que podéis ver más arriba, me dió que pensar y algo se movió en mi. Unos pocos dias después me entraron unas ganas irrefrenables de hacer otro dibujo. Otro animal. El Animalario de Willy.